Gestionar los pensamientos obsesivos
¿Conoces la canción de la Macarena? Dale a tu cuerpo alegría Macarena… ¿O la Marcha Imperial de Star Wars? Tan tan tan, taatatan, taatatan… ¿Resuenan ya por tu cabeza los acordes musicales de algunas de estas melodías? Genial, ponlas en pausa y continúa leyendo porque dentro de poco entenderás por qué hago mención a estos temas musicales.
Explorando ideas, imágenes y recuerdos que invaden nuestra mente
Nuestra mente es un mundo infinito de contenido. En ella puedes encontrar todo tipo de pensamientos, ideas u ocurrencias. Recuerdos que reaparecen sin aparente motivo. Se cuelan dudas, miedos o inseguridades. A través de la mente, también puedes viajar hacia el futuro e imaginar una y mil historias posibles por ocurrir. Incluso bloquea experiencias desagradables que ya no quieres revivir debido al dolor que te causaron.
A veces, la mente, se inunda de ideas y pensamientos poco funcionales. La cabeza se llena de todo tipo de pensamientos y, alguno de ellos, se ponen muy pesados, acaparando tu atención e impidiendo que te fijes en otro tipo de ideas, quizás, más útiles y agradables. ¿Te imaginas la típica cena de empresa donde se reúne todo el equipo en Navidad? Seguro que hay algún compañero o compañera que se convierte en el foco de atención, no deja de hablar y sus comentarios absurdos no acaban nunca, ¡y ni siquiera te interesan! Pero ahí está, no te deja disfrutar de la cena. Es así como actúan los pensamientos obsesivos, acuden a tu mente y dominan la reunión, impidiéndote que disfrutes de otras cosas que te apetecen y son más divertidas. Esos pensamientos quieren que les des el 100% de tu tiempo y atención, pero ¿tú quieres darles tanto espacio y dedicación?
¿Qué hacer con los pensamientos obsesivos?
¿Qué puedes hacer con esos pensamientos que aspiran a protagonistas en tu mente? Debo advertirte que no puedes eliminarlos, como no puedes eliminar de la cena al “compañero pesado” (spoiler: cárcel). ¿Pero sabes qué puedes hacer? Puedes aprender a distanciarlos, a reducir la atención que te exigen. Puedes cambiar la forma en cómo te relacionas con ellos. ¿Cómo? Debilitando el poder que ejerce la idea obsesiva sobre tu conducta, mediante la defusión del pensamiento.
Defusionarte es una tarea aparentemente sencilla pero complicada de dominar, aunque con entrenamiento e implicación (como todo en esta vida…) puedes alcanzar y disfrutar sus beneficios. La defusión consiste en distanciar los pensamientos que no son útiles, que te impiden avanzar. Supone decirle a la mente: gracias por este pensamiento, pero no me sirve. Y ser capaz de identificar cuáles sí son útiles y te ayudan a conseguir tus metas.
Pasos para defusionar tus pensamientos
Cuando identifiques un pensamiento o idea poco útil que te bloquea, intenta hacer los siguientes 3 pasos:
- Añade al principio de la idea “estoy teniendo el pensamiento de…”. Por ejemplo, a mi mente llega la idea de que soy una pésima conductora y no voy a ser capaz de aparcar. La intranquilidad me invade y esa idea bloquea mi objetivo de conducir. ¿Qué hago? Añado: estoy teniendo el pensamiento de que soy una pésima conductora.
- Repite. Repite sin miedo esa frase anterior: estoy teniendo el pensamiento de que soy una pésima conductora. Repite “estoy teniendo el pensamiento de” + tu pensamiento poco útil que quieras defusionar.
- ¿Recuerdas las melodías que comenté al principio? Úsalas, coge la frase anterior y cántala. Canta con la melodía de La Macarena el “estoy teniendo el pensamiento de que soy una pésima conductora”. Elige la canción que prefieras para distanciar tu pensamiento obsesivo y canta tu obsesión.
¿Te gustaría seguir indagando sobre defusión cognitiva? Puedes hacerlo aquí. Además, si te gusta leer, te recomiendo “En busca de la felicidad” de Russ Harris, un maravilloso libro donde encontrarás información sobre esta técnica y mucho más.
Recuerda que siempre puedes contar mi ayuda profesional, hasta la próxima.

